Conocer una lengua supone cosas muy diversas que pueden ser evaluadas de modos distintos. Si usted ya tiene un cierto conocimiento de la lengua que quiere aprender, probablemente desee saber cuál es su nivel. Para ello, una prueba de lengua puede indicarle qué sabe y qué es capaz de hacer en esa lengua. Puede indicarle su nivel de conocimientos respecto de la lengua en sí misma (estructuras, léxico, historia) o puede evaluar su competencia comunicativa en esa lengua en contextos más o menos reales. La mayoría de las pruebas de lengua se ocupan de examinar cuatro habilidades: comprensión de lectura, expresión escrita, comprensión auditiva y expresión oral. Existen también, de manera independiente, pruebas de gramática y de léxico. Otras pruebas pueden ayudarle a evaluar su fluidez, su corrección gramatical, el grado de complejidad de sus expresiones, el estilo, la pronunciación o tantos otros factores.
En general, los niveles se dividen en inicial, intermedio y avanzado. El significado de estos términos puede variar en función del contexto.
